Hoy usted ha sido dañado, será usted quien dañe a otro mañana y ese otro dañará a alguien mas después. También sin haberlo querido como la mayoría de todos nosotros.
El punto es que dolores y alegrías son cíclicas y sostenibles en el tiempo, pero queda en nosotros esforzarnos por ver de que lado queremos o podemos producir mas.
No gastamos la vida en busca de lo mismo, algunos mas conscientes de ello que otros. Pero todos buscamos ser felices y la felicidad tiene distintos nombres o caras dependiendo del cristal con que se le mire.
Para algunos la felicidad radica en una o muchas personas y para otros en cosas intangibles. Pero si nunca hemos experimentado el dolor y no hemos sentido el daño, será para nosotros una tarea cada vez mas difícil encontrar la alegría en nuestros corazones, porque son las personas que más han experimentado el daño las que son capaces de distinguir felicidad dentro de un montón de emociones.